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📈 Hacer crecer el dinero

FIRE y la regla del 4%

Ahorrar muchísimo durante pocos años para dejar de necesitar el sueldo.

FIRE es un movimiento que propone ahorrar una parte enorme del sueldo durante quince o veinte años para poder dejar de trabajar mucho antes de tiempo. La regla del 4 % es la cuenta que usan para saber cuándo han llegado. Vale la pena entender las dos cosas, aunque solo sea para saber qué le están prometiendo a tu hijo en los vídeos que ve.

Qué es, en una frase

FIRE es la idea de ahorrar una parte muy grande de lo que ganas para vivir de tus ahorros antes de la edad habitual. La regla del 4 % calcula cuánto hace falta juntar para conseguirlo.

Dejar de trabajar a los cuarenta y tres

Vera tiene dieciséis años, trabaja los veranos en un bar y lleva sus cuentas al céntimo en una nota del móvil. Hoy va de copiloto en la furgoneta blanca de su padre, Marcos, que ha aceptado un trabajo a sesenta kilómetros.

Marcos no dice nada durante un kilómetro entero. Pasan por delante del cartel de la gasolinera y Vera lee el precio en voz alta sin darse cuenta, como hace su primo Bruno desde que era pequeño.

Vera se queda con la ilusión intacta, porque a los dieciséis las cuentas todavía no llevan una hipoteca dentro. Abre la nota del móvil y empieza a calcular con lo que gana en el bar. Le salen números enormes de años. Prueba otra vez con un sueldo inventado de persona mayor y le sale bastante mejor.

Ahí Vera se para. No porque no tenga respuesta, sino porque acaba de ver que su cuenta lleva dentro un número que ella no controla: cuánto crece el dinero cada año.

Lo ha copiado de un vídeo sin comprobarlo.

Descargan el rótulo. Antes de bajar de la furgoneta, Vera cambia una cosa en su nota: donde ponía «a los cuarenta y tres» ahora pone «cuando salgan los números, y los números se revisan».

Qué nos enseña esta historia

La misma idea, a cada edad

La técnicaSin ejercicio: guardar ya se trabaja en «El ahorro»

Aquí no hay ejercicio, y tampoco hace falta buscarlo. Lo único de este concepto que un niño de cuatro años puede vivir es que guardar más deprisa acorta la espera, y eso ya lo entrena con su bote en «El ahorro» y en «Págate a ti primero». Si le montas otro bote para esto tendrá dos botes para lo mismo, y acabará sin hacer caso a ninguno de los dos. Lo que sí puedes hacer, si pregunta, es señalar lo que ya ve en casa.

Díselo así«Hay mayores que van a trabajar y mayores que ya no van.»

La técnicaSin ejercicio: el reto del mes ya está en «Las metas financieras»

A esta edad no hay ejercicio propio de este concepto y no conviene fabricar uno. Si ya hacéis el reto del mes en «Las metas financieras», eso es exactamente lo que había que hacer y basta. Lo único que este capítulo añade, y solo si lo pregunta él, es que hay adultos que guardan una parte muy grande de lo que ganan durante años para poder dejar de trabajar antes. Dicho así, sin números y sin promesas, es verdad y no le vende nada.

Díselo así«Hay quien guarda una parte muy grande durante años para dejar de trabajar antes.»

La técnicaSin ejercicio: la cuenta espera a los catorce, la conversación no

No hagas la cuenta con él: hazle una pregunta. Cuando salte el tema o le aparezca uno de esos vídeos, pregúntale de qué vive esa persona ahora y de dónde salió el dinero al principio. Muchas veces la respuesta es que gana dinero contando que dejó de trabajar, y darse cuenta de eso él solo vale más que cualquier fórmula. Guárdate los números para dentro de un par de años, que llegan antes de lo que crees.

Díselo así«¿Y esa persona de qué vive ahora? ¿De lo que ahorró o de contarte que lo ahorró?»

La técnicaLa regla del 4 % desmontada: de dónde sale y qué supone

Aquí ya se puede desmontar con él la regla del 4 %, que es un ejercicio buenísimo. Explícale de dónde sale, que está en las preguntas frecuentes: un cálculo de 1994 con datos de la bolsa estadounidense y pensado para treinta años. Y luego preguntaos juntos qué pasa si el dinero crece menos, si vive cuarenta años más o si llega una temporada mala justo al principio. No se trata de que abandone la idea, sino de que sepa qué supuestos lleva dentro cualquier cuenta que le prometa una fecha.

Díselo así«¿De dónde sale ese número y qué pasa si falla? Empieza siempre por ahí.»

Cómo funciona de verdad

FIRE son las siglas en inglés de Financial Independence, Retire Early: independencia financiera y jubilación anticipada. La idea tiene dos mitades. La primera es ahorrar una parte muy grande de lo que se gana, mucho más de lo habitual: la mitad, el sesenta por ciento, a veces más. La segunda es invertir ese dinero para que lo acumulado dé lo suficiente para vivir sin sueldo. Lo interesante del planteamiento es que quien decide la fecha no es el sueldo, sino la distancia entre lo que entra y lo que se gasta.

La regla del 4 % es la parte que se hizo famosa. Dice que si cada año se retira el 4 % de lo acumulado, el dinero debería aguantar unos treinta años. Puesta del revés: hace falta juntar unas veinticinco veces el gasto de un año. Con un ejemplo inventado, alguien que gasta 20.000 € al año necesitaría reunir 500.000 €. La cuenta es simple, y ahí están a la vez su encanto y su trampa.

La trampa es de dónde sale: lo calculó William Bengen en 1994 con la bolsa estadounidense desde 1926, y para jubilaciones de treinta años. Quien deja de trabajar a los cuarenta y cinco necesita que el dinero aguante bastante más tiempo. Además, el orden en el que llegan los años buenos y los malos importa muchísimo: una temporada mala justo al principio hace daño de verdad, porque se está sacando dinero mientras baja. Por eso mucha gente que sigue esta idea usa un porcentaje más prudente, mantiene algún ingreso o ajusta el gasto los años malos.

Y conviene contar la parte que no sale en los vídeos. Ahorrar el sesenta por ciento del sueldo se dice en dos segundos y solo está al alcance de quien gana bastante más de lo que necesita para vivir; con un sueldo ajustado, un alquiler y niños, la cuenta no sale por mucho empeño que se le ponga. Decirlo no es rendirse: la parte aprovechable de FIRE —vigilar los gastos fijos, subir poco a poco la parte que se ahorra, saber cuántos meses cubre lo que tienes— sirve igual aunque nadie se jubile a los cuarenta. Esto es información educativa para explicárselo a tus hijos, no un consejo de inversión.

En qué se diferencia🧓 La jubilaciónLas dos miran el mismo día, el primero en el que ya no hace falta trabajar. Una lo deja donde cae por calendario y la otra intenta adelantarlo a base de ahorrar muchísimo.

Errores frecuentes

Palabras que oirás por ahí

Independencia financiera
Tener lo suficiente para vivir sin depender de un sueldo. Es la parte del asunto que sí se puede perseguir por tramos.
Tasa de retiro
El porcentaje de lo acumulado que se saca cada año para vivir. Cuanto más alto, antes se acaba el dinero.
Tasa de ahorro
La parte de lo que entra que no se gasta, en porcentaje. Es el número que de verdad manda en esta cuenta.
Coast FIRE
Haber juntado pronto lo suficiente para que crezca solo hasta la jubilación, aunque a partir de ahí ya no se ahorre casi nada.

Preguntas frecuentes

Mi hijo ve vídeos de gente que se ha jubilado a los treinta y cinco. ¿Le quito la idea?

No hace falta, y además no funcionaría. Mejor haced la cuenta juntos: qué parte del sueldo hay que ahorrar, cuántos años y qué supuestos lleva dentro. Si la idea aguanta el examen, estupendo; si no aguanta, lo habrá visto él solo, que es la única forma de que le sirva.

¿Es realista con un sueldo normal?

La versión completa, casi nunca. Las piezas sueltas sí: saber cuánto cuesta tu vida al mes, subir poco a poco la parte que ahorras y tener claro cuántos meses cubre lo que tienes. Eso mejora una vida real aunque nadie deje de trabajar antes de tiempo.

¿Por qué el 4 % y no otro número?

Porque tiene autor y fecha, y conviene saberlo. Lo calculó William Bengen en 1994, en la revista Journal of Financial Planning: cogió la bolsa y los bonos de Estados Unidos desde 1926 y probó todos los periodos de treinta años, buscando cuánto se podía sacar cada año sin quedarse sin dinero ni en el peor momento para empezar. Le salió un 4,15 %, y de ahí el 4 %. Cuatro años después, tres profesores de la Universidad Trinity de Texas repitieron el trabajo con más combinaciones de acciones y bonos y llegaron a resultados parecidos; a ese segundo trabajo se le llama el estudio Trinity. Dos cosas que conviene retener: son datos de un solo país y de plazos de treinta años, y cuanto más largo sea el plazo que se le pide, más conviene bajar el porcentaje.

¿No es un poco triste enseñarle a odiar el trabajo?

Lo sería si se contara así. La conversación buena no va de escapar, va de elegir: quien tiene dinero apartado puede decir que no a un trabajo malo, cambiar de oficio o aguantar una temporada sin ingresos. Contado en esos términos no hay nada triste.

Recursos que ayudan a entenderlo