Es el producto más aburrido de toda esta sección, y justo por eso funciona: en lugar de acertar con la empresa buena, se compra un trozo de todas a la vez y se paga muy poco por hacerlo.
Qué es, en una frase
Un fondo indexado es un producto que compra automáticamente todas las empresas de una lista, en la misma proporción que la lista. No intenta acertar: intenta copiar, y por eso cuesta muy poco.
Veinte euros por diez canciones
El último día de clase, Bruno monta una porra con sus amigos.
La regla es sencilla: cada canción cuesta dos euros, se pueden coger todas las que quieras y cada canción tiene un solo dueño. Al terminar el verano, las tres canciones que estén más arriba en la lista se llevan el dinero.
Bruno elige la suya en cuatro segundos, porque lleva desde mayo escuchándolo todo y sabe cuál va a ser. Lo dice con un orgullo que se oye desde la cocina.
—Yo me quedo las diez de arriba —dice su prima Vera, que tiene dieciséis y trabaja los veranos en un bar—. Las diez. Ahí van veinte euros.
—Esas ya han sonado —contesta Bruno—. La gracia es acertar la que subirá.
Se apuntan catorce, una canción cada uno: veintiocho euros. Vera pone diez veces lo que pone cualquiera y el bote sube a cuarenta y ocho, que se repartirán en tres partes de dieciséis.
El uno de septiembre abren la lista. La primera es la de Iker, un amigo de clase que tiene doce años y un reloj que le vibra a cada rato, y que la escribió sin escucharla, por si acaso: se lleva dieciséis euros. La segunda y la tercera son de Vera: treinta y dos. Bruno se queda a cero.
—Pero si tú no has acertado ninguna —protesta él.
—Es que no he tenido que acertar ninguna.
La lista no había acertado nada. Las tenía desde el primer día, y ese fue todo el mérito.
Mientras hacen las cuentas, al móvil de Bruno le entra el aviso del banco de siempre, ese que llega tarde: «Compra de 1,99 €». Es de junio, de la canción que eligió él.
Bruno se pasó el verano mirando la lista cada lunes. Vera la miró el primer día y el último.
Qué nos enseña esta historia
- Nadie sabe cuál va a ganar. Si te quedas muchas a la vez, la que gane estará dentro: no es hacer trampa, es reconocer que no se sabe.
- La lista no la decide nadie: entra la que más suena y sale la que deja de sonar. Un índice de bolsa funciona igual, con empresas en vez de canciones.
- Quedárselo todo cuesta más de entrada y no da la emoción de acertar. A cambio, el resultado no depende de que nadie acierte.
- Lo que nadie quiere porque ya está arriba es justo lo aburrido, y lo aburrido sale barato. Ese es el argumento entero de un fondo indexado.
- Tampoco protege de las caídas: quien más pone es quien más pierde si baja todo. Lo que quita es el riesgo de haber elegido justo la que se hunde.
La misma idea, a cada edad
La técnicaTres vasos y dos partes: elegir uno, o levantarlos todos
El juego tiene dos partes y cinco intentos cada una. Prepara tres vasos opacos y diez premios iguales de algo que le guste: galletitas, trocitos de fruta, lo que vosotros decidáis. Y dile la regla antes de empezar: hasta el final no se come nada. Primera parte, con 5 premios: escondes uno debajo de un vaso, él cierra los ojos, elige un vaso y solo se lo queda si acierta. Cinco intentos, y lo que gane va a un lado de la mesa. Segunda parte, con los otros 5: lo mismo, pero levanta los tres vasos a la vez. Cinco intentos, y lo que gane va al otro lado. Al acabar cuenta él los dos montones tocándolos con el dedo, ve en cuál ha ganado más y se los come.
Díselo así«Ya sé que así no tiene gracia. Pero mira los dos montones: ¿en cuál tienes más?»
Qué opinamosPrepárate para la protesta, que es la mejor parte: va a decirte que levantarlos todos es hacer trampa. Dale la razón, porque la tiene. Esto no busca convencerle de nada, sino dejarle un recuerdo en las manos: la manera divertida le dio menos.
La técnicaSin ejercicio: los mismos tres vasos, y después la pregunta de si es trampa
Repetid el juego de los tres vasos de la pestaña de 3-5 tal cual: cinco intentos eligiendo uno, cinco levantándolos todos, los dos montones a cada lado de la mesa y él contándolos. Va a decir lo que dicen todos, que así es hacer trampa. A los cuatro se le daba la razón y se acababa ahí; a los siete se le devuelve la pregunta: ¿trampa contra quién? ¿Quién dijo que solo se pudiera levantar uno? Déjale pensarlo, aunque tarde. Hacer trampa es saltarse una regla; esto es usar una que estaba ahí y que nadie miraba. Y esa es toda la diferencia entre hacer trampa y actuar con cabeza.
Díselo así«¿Trampa contra quién? ¿Quién ha dicho que solo se pueda levantar uno?»
Qué opinamosLo que cambia a los siete es que ya aguanta la pregunta de vuelta. Si se encalla, o si te contesta «trampa contra ti», no se lo resuelvas: vale más que se quede dándole vueltas una semana que darle tú la frase. Y si no llega, tampoco pasa nada.
La técnicaLa lista de este año al lado de la del año en que nació
Que elija una lista suya que se publique cada año: los diez artistas más escuchados, los equipos que van a un mundial. Buscad la de este año y la del año en que nació, en dos columnas. Que cuente cuántos nombres están en las dos: no siempre coinciden. Y entonces la pregunta: si no queda casi nadie de aquellos, ¿cómo puede ser que la lista siga existiendo? Porque la lista no son los nombres: es una regla que los ordena, y cuando uno cae sale solo y entra otro sin que nadie lo decida. Eso es un índice; el producto que se queda la lista entera, un fondo indexado; y si se compra en bolsa como una acción, un ETF.
Díselo así«Si no queda casi ninguno de aquellos, ¿cómo puede ser que la lista siga aquí?»
Qué opinamosEl nombre llega hoy y no antes por un motivo: hasta los diez, si una lista está ordenada es porque alguien la ha ordenado, y ahora ya le cabe una regla que ordena sin que nadie decida. Lo que no conviene es ponerle a seguir cotizaciones cada mes: es la costumbre contraria a la que sirve aquí. Y si pide pruebas, la apuesta de las preguntas frecuentes es la mejor que hay.
La técnicaSin ejercicio: la apuesta del millón de dólares, y que opine él
A esta edad no hace falta montarle nada: hace falta darle un hecho y dejarle pensar. Cuéntale la apuesta que está en las preguntas frecuentes —un millón de dólares, diez años, copiar una lista contra cinco fondos elegidos por profesionales que cobraban por elegirlos— y cómo acabó. Y déjale a él las preguntas: si sabían más que nadie, ¿por qué perdieron? ¿Cuánto tendrían que haber acertado solo para cubrir lo que cobraban? ¿Y qué habría pasado si la apuesta hubiera durado tres años en vez de diez? No le des tu respuesta a ninguna de las tres. Si pide números, en esta ficha están todos.
Díselo así«Sabían más que nadie y perdieron. ¿Por qué crees que pasó?»
Qué opinamosSi te sale con que diez años son muchos, o con que eso pasó hace tiempo, es buena señal: está discutiendo el dato en vez de creérselo. Lo que de verdad tiene que entender —lo que cuesta que alguien elija por ti— está dentro de la apuesta: los cinco fondos perdieron sobre todo por lo que cobraban. Si pide números, el TER está en «Cómo funciona de verdad».
Cómo funciona de verdad
Un índice es una lista de empresas hecha con una regla pública: las más grandes de un país, las de un sector, las de medio mundo. Un fondo indexado es un producto que compra esa lista entera en la misma proporción y no hace nada más. Cuando una empresa entra o sale de la lista, el fondo la compra o la vende sin que nadie opine. A eso se le llama gestión pasiva, y su gracia es que el resultado no depende del acierto de ninguna persona concreta.
Un ETF hace lo mismo con una diferencia práctica: se compra y se vende en bolsa a lo largo del día, como si fuera una acción, mientras que un fondo se compra al precio de cierre. Para alguien que va a mantenerlo veinte años esa diferencia es casi irrelevante. Las que sí importan son otras dos: qué comisiones cobra cada uno y cómo tributa cada uno en tu país, que no es igual.
El argumento de fondo son las comisiones, y ese número tiene nombre: el TER, el coste total de un año en porcentaje. Se ve con un ejemplo inventado. Imagina dos productos que hacen exactamente lo mismo, uno con un TER del 0,2 % y otro del 1,8 %. La diferencia anual son 16 € por cada 1.000 €, una tontería. Repetida treinta años sobre un dinero que va creciendo, esa tontería se convierte en una parte muy grande del resultado final. Y es el único dato de una inversión que se conoce por adelantado con certeza: lo que te van a cobrar.
Lo que un fondo indexado no hace, y conviene decirlo claro, es proteger de las caídas. Si la lista entera baja un año, el fondo baja igual: no hay nadie al volante intentando esquivarlo. Compra el mercado entero, con sus años buenos y sus años malos, a cambio de que ninguna decisión individual pueda arruinarlo. Esto es información educativa para explicárselo a tus hijos, no un consejo de inversión.
En qué se diferencia🪙 Las criptomonedasUno reparte entre cientos de empresas y cobra poquísimo por ello; el otro concentra todo en una sola cosa que se mueve muchísimo. Son dos maneras opuestas de asumir riesgo.
Errores frecuentes
- Pensar que es un producto sin riesgo. Baja igual que baja la lista que copia; lo que quita es el riesgo de elegir mal una empresa.
- Comprarlo y mirarlo cada día. Está diseñado justo para lo contrario, y mirarlo mucho solo sirve para venderlo en mal momento.
- Fijarse en el nombre y no en la comisión. Dos productos que copian la misma lista pueden costar muy distinto.
- Contárselo a un adolescente como si fuera una fórmula segura. Lo honesto es explicarle el mecanismo y los costes, y decirle que el resultado no lo sabe nadie.
Palabras que oirás por ahí
- Índice
- La lista de empresas que el fondo copia, hecha con una regla clara y pública. Sin índice no hay fondo indexado.
- Gestión pasiva y gestión activa
- La pasiva copia una lista y cobra poco. La activa paga a alguien para que elija, y cobra bastante más por intentarlo.
- TER
- Siglas de total expense ratio: lo que el fondo se queda cada año, dicho en porcentaje del dinero que tengas dentro. Un TER del 0,3 % son 3 € al año por cada 1.000 €. No te llega ningún recibo por eso: se descuenta solo, un poquito cada día, del valor del fondo.
- Participación
- Cada trocito de un fondo. Se compran por cantidades pequeñas, así que no hace falta mucho dinero para empezar.
Preguntas frecuentes
¿Es verdad que alguien apostó un millón de dólares a esto?
Sí, y se puede contar en la cena. A finales de 2007, el inversor Warren Buffett apostó un millón de dólares a que copiar una lista —la de las quinientas empresas más grandes de Estados Unidos— ganaría en diez años a cinco fondos elegidos por un profesional del sector. Corrió de 2008 a 2017 y empezó con el crac de 2008, así que el primer año la lista se hundió con todo lo demás. Al cabo de los diez años la lista había subido un 125,8 %, y los cinco fondos un 21,7 %, un 42,3 %, un 87,7 %, un 2,8 % y un 27 %, ya descontado lo que cobraba quien los elegía. No llegó ninguno. El millón fue a parar a una organización benéfica.
Lo que demuestra no es que copiar gane siempre, sino dos cosas más pequeñas y más útiles: que acertar de forma sostenida es muchísimo más difícil de lo que parece, y que intentarlo cuesta dinero todos los años. Copiar la lista entera no gana ningún año en concreto, pero tampoco depende de que alguien acierte.
¿Un fondo indexado puede perder dinero?
Sí, y hay que decirlo tal cual. Si la lista que copia baja, el fondo baja lo mismo. Lo que evita es que una empresa concreta se hunda y se lleve todo por delante, no que haya años malos.
¿Qué es exactamente el TER y por qué no lo veo en ninguna parte?
Es lo que cuesta tener un fondo durante un año, y se dice en porcentaje porque no puede cobrarle lo mismo a quien tiene 1.000 € dentro que a quien tiene 100.000 €. Con un TER del 0,3 %, quien tiene 1.000 € paga 3 € ese año. Con un 1,8 %, paga 18 €. Dentro de ese número va todo lo que se lleva el producto: la gestión, el banco que guarda los títulos y los gastos de la casa.
Y no lo ves porque no se cobra: se descuenta. Cada día el fondo aparta su trocito antes de calcular lo que vale una participación, así que el precio que tú miras ya lleva el coste restado. No hay recibo, no hay cargo en la cuenta y no hay nada que aceptar. Por eso hay que ir a buscarlo antes de comprar, en la ficha del producto: es el único dato de una inversión que se conoce con certeza por adelantado.
¿Qué diferencia hay entre un fondo indexado y un ETF?
Hacen lo mismo. El ETF se compra y se vende en bolsa durante el día, como una acción; el fondo, al precio de cierre. Para alguien que va a mantenerlo muchos años, lo que de verdad los diferencia son las comisiones y cómo tributa cada uno.
