El dinero se va más deprisa de lo que entra, y casi nunca por una compra grande. Este capítulo va de mirar de frente adónde se va y de las tres o cuatro herramientas que sirven para ordenarlo.
De qué va este capítulo
Empezamos por el gasto —qué es y por qué cuesta tanto verlo entero— y seguimos con los gastos hormiga, los pequeños que no duelen y que suman más que ningún otro.
Luego vienen las tres maneras de poner orden, de la más sencilla a la más fina: el presupuesto, la regla 50/30/20 y el método de sobres. Y terminamos con la idea que lo cambia todo, el coste de oportunidad: qué dejas de hacer cada vez que dices que sí.
