Ahorrar no es quedarse sin nada hoy: es decidir hoy qué vas a poder hacer mañana. Este capítulo va de que guardar deje de depender de la fuerza de voluntad.
De qué va este capítulo
Va primero el ahorro y, pegada a él, la costumbre que hace que funcione sin esfuerzo: págate a ti primero, que consiste en apartar antes de gastar y no al revés.
Después separamos dos ahorros que casi todo el mundo mezcla en el mismo sitio: el fondo de emergencia, para lo que no se puede prever, y ahorrar para lo que sabes que llega, para lo que sí. Cerramos con las metas financieras, que le dan un para qué, y con la cuenta bancaria infantil, para cuando el bote se queda pequeño.
