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💼 Ganar el dinero

Cómo gana dinero un negocio

Vender una bici por 180 € no es ganar 180 €.

Para un niño, y para bastantes adultos, un negocio funciona así: entra un cliente, paga, y ese dinero es del dueño. La realidad es más interesante, y se explica en una mañana con una bici de segunda mano.

Qué es, en una frase

Un negocio gana dinero cuando lo que cobra por lo que vende supera todo lo que le cuesta venderlo: el material, el local, las horas y los impuestos. Lo que sobra es el beneficio.

¿Hoy hemos ganado ciento ochenta euros?

Sábado por la mañana en la tienda de bicis. Said, treinta y cinco años, delantal de mecánico y el trapo al hombro, acaba de vender una bici de segunda mano por ciento ochenta euros. Su hija Amina, que tiene nueve años y los sábados le echa una mano, ha dado el cambio ella sola y sin equivocarse.

Said se ríe. Es la pregunta que no le hace nunca nadie.

Amina la saca del bolsillo, que la lleva siempre. Y empiezan.

La bici se la compró a un vecino por setenta euros. Cubiertas nuevas: dieciocho. Frenos: doce. Tres horas de taller un martes por la tarde. El alquiler del local son novecientos euros al mes, que hay que pagarlos venda una bici o veinte. La luz, el seguro, la gestoría.

A Amina se le queda la curiosidad puesta toda la mañana. Se pone a mirar la pizarra donde su padre apunta a mano los apartados de los clientes, con la bici azul de un chico del barrio tachada y vuelta a escribir tres veces. Y hace una cuenta que no le ha pedido nadie.

Said se para en seco, con la llave inglesa en la mano.

Amina no dice nada más ese día. El sábado siguiente llega antes de la hora, coge la tiza y escribe en la esquina de la pizarra, debajo de los apartados, un número: 14. Al lado, otro más pequeño, que va cambiando cada semana.

Said la deja hacer. Ahora la tiza la lleva ella.

Qué nos enseña esta historia

La misma idea, a cada edad

La técnicaLa tienda que primero paga el papel y las pinturas

A esta edad se entiende jugando a tiendas, pero con una vuelta de tuerca: que la tienda tenga gastos. Montad un puesto con dibujos suyos y dadle antes dos monedas «para el papel y las pinturas», que os tiene que devolver al final. Cuando acabe de vender, que cuente en voz alta todo lo que ha ganado, que aparte las dos monedas del papel y las pinturas y que vuelva a contar lo que queda. Se le pone una cara rarísima la primera vez que lo hace, y esa cara es el concepto entero.

Díselo así«Primero pagas el papel y las pinturas. Lo que sobra después, eso sí es tuyo.»

La técnicaLos costes apuntados antes de vender, y la resta al final

Ya puede llevar las cuentas de un negocio pequeño de verdad: un puesto de limonada, pulseras, plantas. Antes de empezar, apuntad juntos lo que cuesta cada cosa que va a vender: los limones, el azúcar, los vasos. Después de vender, que reste él. Y no le adelantéis el resultado, porque la sorpresa de que veinte euros de ventas se queden en siete es justo lo que hace que se acuerde de esto dentro de quince años.

Díselo así«Has vendido por veinte euros. ¿Y cuánto has gastado para poder venderlo?»

La técnicaCuántos clientes necesita solo para abrir la persiana

Aquí ya entra la idea de los gastos que hay aunque no vendas nada. Elegid un negocio del barrio que conozca (la panadería, la peluquería, la tienda de bicis) y calculad a ojo qué paga cada mes pase lo que pase: local, luz, sueldos. Después, cuánto deja más o menos cada venta. Dividiendo una cosa entre la otra sale el número de clientes que necesita solo para abrir la persiana. Es una cuenta que cambia la forma de mirar la calle.

Díselo así«¿Cuántos cafés crees que tiene que vender este bar solo para pagar el alquiler?»

La técnicaLa cuenta antes del nombre y el logo

A esta edad muchos ya han pensado en montar algo, y casi siempre empezando por la parte divertida: el nombre y el logo. Dale la vuelta y que empiece por la cuenta. Que escriba cuánto cuesta producir una unidad, cuánto va a cobrar por ella y qué gastos hay cada mes existan ventas o no. Y una pregunta más, la que separa un negocio de un pasatiempo: cuántas horas suyas hay ahí dentro y a cuánto le sale la hora. Descubrir en un papel que no compensa sale gratis.

Díselo así«¿Cuánto te queda por unidad y cuántas tienes que vender para cubrir los gastos del mes?»

Cómo funciona de verdad

Un negocio se explica con tres cifras y una resta. Lo que entra por las ventas. Lo que cuesta cada venta: el material, la mercancía, el envío; se llaman costes variables porque crecen cuando vendes más. Y lo que cuesta estar abierto: el alquiler, la luz, los seguros, los sueldos; costes fijos, porque están ahí aunque no entre nadie. Lo que queda al final, y después de impuestos, es el beneficio.

Con la bici se ve entero. Se vende por 180 €, la compró por 70 € y le puso 30 € de piezas, así que una venta como esa deja 80 € para cubrir el resto. Si el local, la luz y el seguro suman 1.100 € al mes, hacen falta unas catorce ventas parecidas solo para llegar a cero. La número quince es la primera que deja dinero. Ese punto tiene nombre: punto de equilibrio.

De ahí sale la respuesta a una pregunta que hacen mucho los niños: por qué en una tienda pequeña las cosas cuestan más que en una grande. No es que el dueño gane más por cada cosa, casi siempre es al revés. Es que reparte los mismos gastos fijos entre muchísimas menos ventas. Y de ahí sale también el error clásico de quien empieza: poner el precio mirando lo que cobra el de al lado en vez de sumar primero lo que le cuesta a él.

Falta una cifra que casi nadie apunta: las horas del dueño. Si no se paga un sueldo, el negocio parece que gana 800 € al mes; contando sus horas, a lo mejor está trabajando por menos de lo que cobraría empleado en otro sitio. Un negocio que solo funciona si el dueño no cobra no es un negocio, es un trabajo mal pagado. Esa distinción explica bastante bien por qué unos negocios cierran y otros duran veinte años.

En qué se diferencia💤 Los ingresos pasivosLos dos son maneras de ganar dinero fuera de una nómina. Uno enseña la factura del trabajo que hay detrás; el otro tiende a esconderla.

Errores frecuentes

Palabras que oirás por ahí

Modelo de negocio
La explicación en una frase de a quién vendes, qué le vendes y por qué te paga a ti. Si no cabe en una frase, suele ser que está sin decidir.
Punto de equilibrio
El número de ventas con el que se cubren todos los gastos. Por debajo se pierde dinero; por encima empieza a quedar.
Margen
Lo que deja cada venta después de descontar lo que ha costado esa venta. Un margen pequeño obliga a vender muchísimo.
EBITDA
Proviene de las siglas en inglés Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation, and Amortization. Una manera de mirar el beneficio de una empresa antes de restar intereses, impuestos y el desgaste de las máquinas. Sirve sobre todo para comparar negocios entre sí.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad puede montar un niño su mini-negocio?

Desde los seis o siete, si es pequeño y de verdad: un puesto en el mercadillo del colegio, pulseras, plantas. Lo que enseña no es ganar dinero, es la resta de después. Sin esa resta, el puesto es solo un juego bonito.

¿De dónde sale el dinero para empezar un negocio?

De cuatro sitios: ahorros propios, un préstamo, socios que ponen dinero a cambio de una parte (cuando el negocio acaba de nacer se les llama business angels) o mucha gente aportando poco por internet, que es el crowdfunding. También se puede comprar uno ya montado con su marca y sus normas: eso es una franquicia.

¿Por qué en la tienda del barrio todo cuesta más que en el súper grande?

Porque los gastos de tener la tienda abierta se reparten entre muchísimas menos ventas. No es que gane más por cada cosa: casi siempre gana menos.

Mi hijo dice que quiere hacerse rico con un negocio. ¿Le corto?

No hace falta cortar nada: basta con darle la calculadora. Que ponga precios, costes y horas. La mayoría de las ideas se caen solas al hacer los números, y la que aguanta ya merece que la miréis en serio.

Recursos que ayudan a entenderlo