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💼 Ganar el dinero

El flujo de caja

Puedes ganar dinero y, aun así, no tenerlo cuando toca pagar.

Se puede haber trabajado mucho, tener el trabajo entregado y facturado, y no poder pagar la luz el día 5. No es un problema de ganar poco: es un problema de fechas. Eso es el flujo de caja.

Qué es, en una frase

El flujo de caja es el dinero que entra y sale de verdad de tu cuenta, y cuándo lo hace. Mide algo distinto de lo que ganas: mide si tienes dinero el día que toca pagar.

El miedo de un mal jueves

En el clavo de la pared del taller hay tres presupuestos aceptados. Aceptado quiere decir que el trabajo está hecho, entregado y facturado. Diego, carpintero autónomo de cuarenta y cuatro años, los mira cada mañana con el lápiz plano detrás de la oreja y hace la misma cuenta: cuatro mil doscientos euros.

Cuatro mil doscientos euros que no están en ninguna parte.

Bruno, su hijo de doce años, va algunos sábados a barrer serrín a cambio de unas monedas, y no lo entiende.

El primero paga a treinta días. El segundo dijo sesenta y va por noventa. Del tercero, una cocina entera, contestan que está «en trámite», que es la manera elegante de decir que ya llamarán.

El taller, mientras tanto, no espera. La madera se pagó al contado hace tres semanas. La gestoría cobra el día 5. El seguro, el 10. Y en casa, la luz.

Un jueves de febrero Diego mira el saldo y se lleva un susto de los de verdad: doscientos catorce euros, con dos recibos antes del lunes. No le falta trabajo ni le falta dinero ganado. Le falta dinero hoy. Y el miedo de esa tarde no es el de un mal año: es el de un mal jueves.

Diego se para con la escoba en la mano. Es exactamente la pregunta.

Esa noche coge un papel y, en vez de apuntar cuánto le deben, apunta cuándo. Los cobros en una columna con su fecha; los pagos en otra con la suya. Por primera vez ve el mes como una carrera de días y no como un número. Marzo pinta bien. La segunda semana de marzo, fatal.

Desde entonces en el clavo hay dos cosas: los presupuestos aceptados y, encima de todos, un papel con las fechas.

Qué nos enseña esta historia

La misma idea, a cada edad

La técnicaDos botes: el del dinero y el de lo prometido

A esta edad el dinero solo existe si se ve. Coge dos botes: en uno pones lo que ya tiene y el otro lo dejas vacío, con un dibujo de lo que le han prometido. Cuando alguien le regale una moneda, que la meta ella misma en el bote lleno; cuando alguien se la prometa, que ponga un papelito en el vacío. Y a la hora de comprar algo, que cuente ella el bote lleno, moneda a moneda, y que el otro no se cuente: los papelitos no se cuentan. No esperes que entienda el concepto: hoy se lleva una sola cosa, que el papelito todavía no compra nada.

Díselo así«Esto es lo que tienes. Esto otro es lo que te van a dar. Hoy solo podemos gastar lo que tienes.»

Qué opinamosDe todo esto, a los cuatro años cabe una sola parte: que lo prometido todavía no compra nada. Es la mitad del concepto que se ve con las manos, y a esta edad es la única que se ve. La otra mitad, que un dinero exista antes de llegar, la trabajáis a los 6-9 con el calendario.

La técnicaEl calendario del mes con dos fechas marcadas

Ya puede entender que las cosas tienen fecha. Cuando reciba su paga, coged un calendario del mes y marcad dos cosas: el día en que entra el dinero y los días en que tiene algo que pagar, como la excursión o el regalo de un cumpleaños. Que cuente los días que hay entre una cosa y otra. Si el gasto cae antes que la entrada, ya tenéis la conversación hecha: no es que no haya dinero, es que todavía no ha llegado. Con eso basta; el resto ya vendrá solo.

Díselo así«El dinero te entra el sábado y esto hay que pagarlo el jueves. ¿Ves el problema?»

Qué opinamosLo que a esta edad entra entero es la frase «todavía no ha llegado», y con el calendario delante la descubre él solo. Sostener a la vez un dinero que existe y no está llega a los 10-14; aquí basta con que vea que hay fechas y que no siempre encajan.

La técnicaLas dos fechas de una factura: cuándo se gastó y cuándo se paga

Aquí se ve clarísimo con una factura de la luz o del gas. Enséñasela y buscad juntos dos fechas: arriba pone los días en los que gastasteis esa luz, todo un mes entero, y abajo el día en que el banco os quita el dinero, casi siempre unas semanas más tarde. El concepto está ahí impreso: la luz se gastó en enero y se paga en febrero. Y después, la pregunta que lo fija: si el sueldo llegara más tarde que ese recibo, ¿qué pasaría?

Díselo así«Esta luz la gastamos en enero y se paga en febrero. ¿Y si en febrero el dinero llegara después?»

La técnicaSus cobros y sus recibos, cada uno con su fecha

Con dinero propio ya funciona un ejemplo suyo, y conviene que sea suyo de verdad. Supón que el trabajo de verano se lo pagan el día 10, y que el abono del transporte, el móvil y la suscripción de turno se le cobran los días 1, 3 y 5. Aunque a final de mes le sobre dinero, hay una semana entera en la que su cuenta está a cero. Que lo escriba en dos columnas, cada cosa con su fecha, y que busque él la salida: casi nunca es ganar más, casi siempre es mover una fecha o dejar quieto un colchón pequeño.

Díselo así«Te pagan el día 10 y te lo cobran todo antes. ¿Qué días te quedas a cero?»

Cómo funciona de verdad

Hay dos preguntas distintas que casi todo el mundo mezcla. Una es ¿gano dinero?: lo que entra menos lo que cuesta conseguirlo. La otra es ¿tengo dinero?: si el día que hay que pagar algo, ese dinero está en la cuenta. La primera se responde con una resta; la segunda, con un calendario. Y se puede ir muy bien en la primera y fatal en la segunda.

Con cifras de ejemplo se ve enseguida. Imagina un encargo de 2.000 €: compras material por 700 € en marzo y lo pagas al contado, entregas en abril y te pagan en junio. El trabajo es buenísimo, porque ganas 1.300 €. Pero en marzo has puesto 700 € tuyos y hasta junio no vuelve nada. Si aceptas tres encargos así a la vez, ganas casi 4.000 € y estás sin un euro en abril.

Por eso quien cobra irregular necesita dos cosas, no una. La primera es el colchón: dinero quieto que cubra los meses flojos, para que un cobro que se retrasa sea una molestia y no una emergencia. La segunda es la costumbre de mirar las fechas antes de aceptar un trabajo: cuándo se paga el material, cuándo se cobra y cuántas semanas hay en medio.

En una casa con nómina esto se ve menos, pero está igual. El sueldo entra un día concreto y los recibos salen otros. Cuando todos los cargos se amontonan en la primera semana, el mes se hace larguísimo aunque las cuentas del año cuadren. Mover un par de recibos de fecha arregla más noches malas que cualquier recorte.

En qué se diferencia🥇 Págate a ti primero⚖️ El patrimonio netoUno decide el orden en que sale el dinero y este mira si ese dinero está en la cuenta el día que toca pagar. Y frente al patrimonio neto, que es la foto de lo que queda, el flujo de caja es la película de cómo se mueve.

Errores frecuentes

Palabras que oirás por ahí

Liquidez
La facilidad con la que algo se convierte en dinero disponible hoy. Una casa vale mucho y tiene poca liquidez; el dinero de la cuenta la tiene toda.
Facturar
Emitir el documento que dice cuánto te deben por un trabajo. Es el paso anterior a cobrar, y entre los dos pueden pasar meses.
Plazo de pago
Los días que tarda un cliente en pagar desde que recibe la factura. Se acuerda antes de empezar, y conviene por escrito.
Descubierto
Cuando de la cuenta sale más dinero del que hay. El banco lo cubre unos días y cobra por ello.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo el flujo de caja que el saldo de la cuenta?

No. El saldo es la foto de hoy; el flujo de caja es la película de las próximas semanas: lo que va a entrar y lo que va a salir, cada cosa con su fecha. Se puede tener buen saldo hoy y un problema serio el jueves que viene.

Mi pareja es autónoma y hay meses buenos y meses malos. ¿Cómo nos organizamos?

Con dos cuentas y una nómina inventada. El dinero del trabajo entra en una cuenta y de ahí se pasa a la de casa una cantidad fija cada mes, calculada por lo bajo. Los meses buenos dejan colchón en la primera cuenta; los malos tiran de él.

¿Esto se le puede explicar a un niño sin aburrirle?

Sí, si se cuenta con fechas y no con conceptos. Un calendario, el día que entra el dinero y el día que hay que pagar algo. Los niños entienden perfectamente «todavía no ha llegado»; lo que no entienden es «no hay».

¿Qué hago si un cliente no me paga y no llego a fin de mes?

Separar las dos cosas. Reclamar el cobro por un lado y resolver el mes por otro. Y antes de recurrir a un crédito, mirar qué pagos se pueden mover de fecha, porque el crédito arregla la semana y encarece el año.

Recursos que ayudan a entenderlo